DESÁNIMO

 TRISTEZA

CÓMO TE SIENTES AHORA MISMO?


Altas y bajas en nuestro mundo interior. Cuántas veces no nos sucede! Estás triste. Parece que todo se mueve normal, que todo sigue su curso y, sin embargo, para mí parece que se ha detenido. Verdad que te ha sucedido? Claro, como que eres un ser humano. Y no hay motivo aparente, ni siquiera la lluvia tremenda que la tarde de ayer cayó. Ni la delincuencia organizada, ni la balacera en Estados Unidos. Bueno, parece que esas ganas de NADA que me aprisionan, se llevan todos los lugares de honor. Y así el mundo se caiga, yo impávida. Que hace frío? Sí. Que qué más da todo, que qué me importa nada! No hay ilusión, el desaliento es total, hay desconsuelo, derrotismo.  Qué barbaridad, qué decaimiento. Y nos sucede a todos: hombres, mujeres (y nosotras que somos cíclicas!) 


Esta situación puede durar horas, días o semanas y ya en períodos más prolongados estaríamos hablando de otra situación quizá hasta clínica, la DEPRESIÓN. También tocaremos ese tema, pero ahora esto es comentar simplemente de algo muy común, muy humano: CARAY, QUE NO QUIERO NADA DE NADA! 


No estamos haciendo análisis profesionales, psicológicos o psiquiátricos, ni siquiera de salud; simplemente nos estamos identificando unos con otros en algo que más de una vez y con toda seguridad, hemos compartido.


Oye, que es IMPOSIBLE encontrarse siempre como una castañuela. Que eso sí que no sería humano, ni siquiera medianamente normal. 

Eres de esas personas a las que han enseñado de mil maneras el "DEBER ESTAR BIEN?" El tener siempre una actitud positiva, el ejercer el maravilloso PODER DE LA ATRACCIÓN, que todo lo bueno vendrá a tu vida con sólo visualizarlo? Ay, cuidado!  Si es así, podrías incluso estarte sintiendo. CULPABLE! Sí, CULPABLE por no sentirte todo lo bien que deberías. Y NO! QUE NO, QUE NO! 

 Te pones a buscar entonces mil recetas mágicas y maravillosas para que esto se te pase "en un tris?". No, esto sí que es un error. Porque todo aquello que rechazamos, se convierte en nuestro enemigo. Todo aquello que no aceptamos se convierte en un "remar contra corriente" y en verdad que esto, es muy frustrante.

Este estado de ánimo no distingue sexo, edad (incluso se presenta en niños), no tiene qué ver con algún evento fuera de lo cotidiano. Simplemente, estás triste!







BIENVENIDO AL MUNDO! ERES UNA PERSONA TOTALMENTE NORMAL! 


No pretendo decirte que te recrees en el dolor o en una actitud negativa, no. Nada más lejos de mi intención. Se trata de ACEPTAR el momento que estás pasando con la mayor serenidad posible. Asumirte como un HUMANO, que es lo que eres. No pensar demasiado, no darle vueltas a la cabeza y muchísimo menos sentirte culpable por no ser SUPERHOMBRE o SUPERMUJER. Solamente te faltan las fuerzas, DEJA QUE FLUYA! La felicidad, que es a lo que vinimos a este mundo, es beber la última gota de la alegría como también la última gota de la tristeza. Es así como valoramos y disfrutamos los momentos, todos. Y una vez más, como los VIVIMOS. Qué, al cabo, de vivir se trata. De vivir pudiendo brincar estos baches, y que tus lágrimas te permitan MIRAR EL AMOR. 


Un poema de Amado Nervo nos enseña de una bella manera cómo un ser humano puede sublimar un momento así, en palabras como estas: 


El Desaliento

¡Por qué empeñarse en buscar
a quien se quiere esconder!
Si Dios no se deja ver, alma, ¿cómo le has de hallar?
y aún pretendes lograr
que esa esfinge que se esconde
y calla, te diga dónde
recobrarás a tu muerta.
¡Ilusa, llama a otra puerta,
que en esta nadie responde!
la e s p e r a n z a
hay que empeñarse en buscar
a quien se quiere esconder.
Si Dios no se deja ver,
alma, le tienes que hallar por fuerza
Y has de lograr
que esa esfinge que se esconde
y calla, te diga dónde
recobrarás a tu muerta.
¡Si la fe llama a una puerta,
el amor siempre responde!



Si caminamos juntos, es más fácil. Todo es más fácil si nos unimos.

Recuerda que este es Mi Blog, pero también Tu Blog.

Un gran abrazo, por aquí nos encontramos. 




















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