LOS ANCIANITOS

 

La Vejez


"La Vejez es una dictadura", dicen por allí. Y sí, es una época muy difícil para el ser humano. Si de por sí ya trae consigo muchos sinsabores, más aún lo es la cuestión anímica en los ancianos. 

¡Pero por qué tiene qué ser así! 

Podremos hacer un examen de conciencia?  Vamos!




Nos han dado todo. Todo. Su vida, sus mejores días, sus momentos de soledad los han convertido en una fiesta porque nos los regalaron. Estos pueden ser papá, mamá abuelito y abuelita. 

Dejaron de hacer cosas que les causaban placer por regalarnos sus tiempos. Y el tiempo es lo más valioso que un ser humano puede tener, no se recicla, no regresa.

Y esto puede extenderse a cualquier viejecito o viejecita que guarda mucha ternura en su interior y que nos dio su caricia en la mejilla y con ella su amor más puro, un dulce que llevaba el ingrediente más caro: el amor.

Cuando somos jóvenes no sabemos, no pensamos, no razonamos. No me refiero a que un día "seremos como ellos o pasaremos por eso", porque no sabemos si tendremos esa suerte: nadie tiene comprada la vida.  Pero lo que no podemos dimensionar en su justa medida es que ellos tienen un amplio camino recorrido con sus vericuetos, sus alegrías y sus sinsabores y que se encuentran en una etapa MUY difícil de sus vidas. Que NOS necesitan, que debemos brindarles cariño y apoyo. Cualquier persona mayor que nos encontremos por la calle o en cualquier circunstancia de la vida, (cualquier persona en general, pero en este caso refiriéndonos a las personas mayores) merece un buen trato. Ellos son duda te miran esperando la regales una sonrisa, un gesto amable que puede hacer la diferencia. ¡Ay, lo que una sonrisa puede lograr! 


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Hablando ya de nuestros padres o familiares cercanos. Mamá, por ejemplo: nos dio la vida, y nos dio SU VIDA. ¿Y qué sucede con ella en el ocaso de su existencia? ¿Qué pasa cuando nadie en la familia se hace responsable de estos seres que vuelven a ser niños, que necesitarán pañales como los bebés, así como con tanto amos nos cambiaron una y otra vez a nosotros. 

Estas "obligaciones" dictadas por el más grande de los amores, revisten una grandeza fuera de serie. 

Y... Llega la hora de determinar cuál será su suerte, cómo serán sus últimos días porque "ya interfieren con nuestras vidas"  y no nos dejan realizarlas. Y viene el relego, el rechazo,  el olvido, la marginación, el terrible desamor.

¿Cuál será la casa hogar más adecuada? Si somos de gran poder económico, lo que cueste ¡no importa! con tal de mantener nuestras conciencias tranquilas. Si no es el caso, a buscar instituciones públicas de mal rendimiento, esperar turno (hay gran demanda) para después ¡Ya, me liberé!

Peor aún cuando ni siquiera los días de visita reciben a nadie. 

Es lo triste: la marginación, la discriminación, el olvido y el relego de gente que tiene tanto que enseñar! El simple hecho de estar presentes en el momento difícil que les toca vivir, ya es un hecho que habla por sí solo. 


¿Quién tuviera la imaginacion de un cineasta? 

Nadie ha dicho que no se puede vivir en una fantasía, muy particularmente cuando el camino andado ya permite ver la cercanía de menos momentos porque inevitablemente se van acortando, LEY DE VIDA. Así, poder hacerlos más intensos.

Veía justo hace unos momentos una película que casualmente, trata de la tercera edad. Cinco personas que viven juntas, dos matrimonios, un solitario y un jovencillo que contratan para pasear al perro. Es una vida totalmente diferente a quienes toca pasar por un asilo. Viven y se sostienen con sus propios recursos, son gente con poder adquisitivo. El enfoque de cada uno es un esbozo vivo de toda una personalidad, y así con cada uno de ellos. Una perspectiva diferente que en su caso ayuda a reflexionar sobre ese ocaso ya palpable desde los diferentes puntos de vista de cada uno de ellos.   La muerte tiene que llegar, y lo hace con uno de los personajes mientras los restantes reflexionan, quizá se ven pasando por eso en su momento o quizá sus mentes lo evaden. Jane, el personaje que muere, sabía ya que ocurriría por una enfermedad que padecía. Ella tomó la decisión de no someterse a tratamientos médicos, y vive con verdadero afan. Planea incluso su funeral, haciéndolo un acontecimiento diferente y además, agradable.  Y así los demás viven su propia circunstancia, y en el desarrollo de la trama se descubren ciertas "aventuras" del pasado, a lo cual deben enfrentarse en ese momento. Pudiera parecer cómico, pero no deja de ser una realidad de insatisfacción, mezclada con frivolidad al tiempo que picardía en cuestiones eróticas. De estas no se han olvidado, a pesar del paso de los años y de presentar algunos otros problemas propios de la edad como la cuestión de la memoria y la toma de medicamentos para la artritis. 

No deja de ser un vistazo a un panorama real, pero volviéndolo más amable que la cruda realidad que viven los ancianos en casi todas las partes de nuestro mundo. 

Aquellos que hayan vivido conscientes de esta etapa de la vida pueden enfrentarlo con mejor talante. Los otros, que vivieron por vivir, o sobrevivieron, se encuentran afectados por las penurias de esta época además del enojo o insatisfacción por pensar que jamás vivirían algo semejante. De cualquiera de las formas, no deja de ser un cuadro algo deprimente. Cuántas veces sabemos de un conocido o conocida a quien sus hijos mandaron a una casa hogar por "no tener tiempo para atenderlos".  Puede ser objetivamente difícil para los familiares, mas no deja de ser triste, y mucho. Un anciano debiera de pasar sus últimos días rodeado del cariño y calor humano de aquellos a quienes dedicó su vida, y los demás debemos acatar como parte de nuestra realidad que ellos EXISTEN y que no son objetos de los cuales se puede prescindir.


Por un mundo mejor para nuestros ancianos. Piedad, misericordia. 





Comentarios

  1. Waw sin palabras 👏👏👏👏👏
    Espectacular además yo viví el año pasado el final de la abuela de mi esposa madre mía me as echo viajar hacia atrás gracias por compartir estos momentos

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  2. Si es cierto, les debemos mucho a nuestro mayores, tengo la suerte de haber convivido con todos ellos, han llegado a convivir en la misma casa cinco generaciones. Nunca nos hemos olvidado de darles todo lo que merecían y no sabes cuanto aportan a la vida de los niños y de los adultos. Un gran artículo que debería hacer reflexionar. Besos enormes.

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  3. Muy buena reflexión, Maty. Coincido en la importancia de prepararse mentalmente para una etapa de la vida que por muchas circunstancias nos suele dar miedo afrontar.

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  4. Estoy de acuerdo con todo lo que escribes..., no sabemos como y donde acabarán nuestros días, porque llega esa etapa en que ni tan solo podemos decidir, lo deciden los hijos.

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  5. Que buena entrada! Sin duda hay que empatizar con las personas mayores porque algún día estaremos en su lugar. Saludos!

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  6. Respeto y dedicación plena a los ancianos, aunque algunos de ellos nunca compartieran con sus nietos sus caramelos Werther’s original.

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  7. Yo también quiero dejar el comentario directamente en el blog. Como he dicho ya me gustaría poder escribir como lo haces tú. Respecto a tu post, tenemos que pensar que un día nos tocará a nosotros.

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