LUISA Y JAVI

 Luisa nació dentro de una frialdad impensable, vio la luz y se quebró. Un cristalito se volvió cuando quien la procreó la dejó caer en la hostilidad de ese cuarto tétrico.  No había recursos para dejar que su vida transcurriera dentro de un seno lo más cercano a la idea de una familia cuando requería de cuidados especiales. Era otra desgracia más que acaecía en esa familia ya muy aporreada por las calamidades que, aunque llegan también para los ricos en los pobres se hacen más agudas.



Javi nació en otro tipo de frialdad, sus padres pensaban que era un castigo del Cielo. Se deshicieron de él en la primera oportunidad, dinero había de sobra para pagar la indiferencia y la vergüenza que su existencia les ocasionaba. La vida para los potentados debía seguir sin "mancha"alguna. Fue a dar a ese lugar de jardines muy verdes y sonrientes, ajenos a lo que allí ocurría. Las primaveras y las sonrisas de las flores a veces, algunas veces, al ver una lágrima derramar parecían confabularse con la sensación de abandono de esos seres cuyas vidas allí transcurrían sin más.


Sin embargo, por esas cosas raras de la vida, ellos fueron a parar al mismo lugar.


Ella iba a cumplir 20, él 32. Se veían desde que recordar podían, se sonreían y eso iluminaba su día. 


Al realizar las actividades asignadas, la más amorosa distracción era Luisa buscando los ojos de Javi.  El estremecimiento de él al sentir esos ojitos que lo miraban queriendo encontrarse, llenaban su momento.  Ese momento, sí. Solamente ese momento llenaba todo ese cuarto de dibujo, la actividad asignada dejaba de tener importancia.


Regresaban así a punto de obscurecer a sus habitaciones, ella sonreía. 

Cuando Javi se metía en ese refugio que era su cama, también sonreía. La carita de Lucía brillaba en su mente y le hacía sentirse vivo.


Así transcurrían sus mañanas,  sus tardes. Caminaban por el jardín tomados de la mano muy juntos, más juntos que nada, más de lo posible, más que nadie de los de afuera pudieron haber imaginado.


Javi para Luisa, ella para él. Aún sin saber, aún sin entender nada más que lo que sentían en esos momentos inacabables, su felicidad era total. 


Ninguno era consciente de sus carencias, de su imposibilidad de desarrollarse en el mundo de afuera. No lo conocían, no sabían de él. No lo necesitaban tampoco, nadie en el mundo podía ser más feliz que ellos dos.  Estaban más completos que los de "afuera".


Sólo se recordaban desde pequeños el uno al otro, los dos siempre juntos, siempre tomados de la mano. Nada más importaba, no había más nada! 


No había un "después". Inmersos en su felicidad dejaban el viento pasar y acariciar sus cabellos, haciéndoles saber que sólo eran ellos dos, LOS MÁS FELÍCES DE ESTE MUNDO.





La felicidad es lo que SOMOS, no lo que tenemos. 



Comentarios

  1. A vivir cada instante qué Dios nos regala. 🌹😍

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  2. Qué bonita y tierna historia de amor y qué maravillosa frase final, pues ojalá todos fuéramos como ellos. Un abrazo. :)

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  3. Cuando en la adversidad se tienen el uno al otro, es que ambos están con la persona correcta.

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  4. Que bonita historia y cuánto se puede aprender de ella. Seguiré nuevas e interesantes historias del blog. Siempre se puede sacar una moraleja de ellas. Un saludo y feliz semana 🎊

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  5. Que bonita historia y cuánto se puede aprender de ella. Seguiré nuevas e interesantes historias del blog. Siempre se puede sacar una moraleja de ellas. Un saludo y feliz semana 🎊 desde ANTIGÜEDADES DEL MUNDO

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  6. Hola Maty, espero te encuentres muy bien. En explorer tengo problemas para dejar comentarios con mi cuenta de google. En fin te quería decir que me gustó mucho tu entrada, se me hizo muy tierna y llena de amor. Todos merecemos amar y ser felices. Un gran mensaje, saludos...

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  7. Y es lo mejor que se puede hacer, vivir los momentos como si no hubiese un mañana. Disfrutar del amor encontrado es el mejor regalo. Una historia que no es como comienza. Un abrazo Maty😘

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  8. Hola, Maty, nos traes una historia muy emotiva, de las que te causan dolor, en un principio, al tratarse de niños... Avanza la historia y con ella la vida de esos dos seres a los que como lectora los coges cariño desde el primer momento. Gracias por darles esa oportunidad.
    Un abrazo.

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